

Ragnarok Online 2
Sobre el juego
Ragnarok Online 2 es la secuela en tres dimensiones de Ragnarok Online, el MMORPG con el que Gravity marcó a una generación de jugadores coreanos —y de paso a media Latinoamérica— a principios de los 2000. Su historia arranca torcida: la primera versión, The Gate of the World, se alejó tanto del original que el estudio terminó cancelándola y rehaciendo el juego desde cero. Lo que sobrevivió, y lo que se instala hoy, es Legend of the Second: un reinicio que recuperó las clases, las cartas y el tono del clásico, pero cambiando los sprites planos por un Midgard modelado en 3D.
Qué lo hace distinto
Más allá del salto visual, la secuela trajo ideas propias que no se ven en muchos MMORPG de su época. Hay profesiones de artesanía paralelas a la clase de combate —chef, alquimista, herrero— y un sistema de doble vida que deja al personaje trabajando como NPC para otros jugadores mientras su dueño está desconectado. Las cartas, sello del original, aquí se equipan en el personaje en lugar de en el equipamiento, lo que cambia por completo la lógica de armado de builds. Y las mascotas se crean juntando ADN de monstruos derrotados, un sistema de colección que sostiene buena parte del farmeo. La banda sonora, además, la firma Yoko Kanno, y sigue siendo uno de los argumentos más citados para darle una oportunidad.
El modelo: gratis, con tienda congelada
Es free to play sin barreras: el cliente se descarga gratis desde Steam o desde el launcher del sitio oficial, no hay compra inicial ni suscripción, y no existen ediciones ni pases de temporada. La monetización vive en el cash shop, que se paga con la moneda premium de la cuenta de WarpPortal y vende cosméticos, monturas, objetos de conveniencia y consumibles de progresión. Sigue abierto y funcionando, pero su catálogo está congelado: no entra artículo nuevo desde que el juego dejó de recibir actualizaciones. Antes de gastar ahí conviene tener presente que no existe ningún compromiso público de continuidad del servicio; en 2018, cuando Gravity cortó el servicio europeo, hubo reembolsos regionales, pero eso no es una garantía de nada para el futuro.
Estado actual: servidores encendidos, desarrollo apagado
Esto es lo que hay que saber antes que cualquier otra cosa: el juego está en modo mantenimiento declarado. En enero de 2019, Gravity y WarpPortal anunciaron que retiraban al equipo de desarrollo porque el proyecto no había cumplido las expectativas, y desde entonces no hubo parches, actualizaciones de contenido ni eventos. El soporte quedó reducido a tickets de GM para reportes y anticheat, y la última novedad publicada en el sitio oficial es un evento estacional de 2022. No hay roadmap, pero tampoco fecha de cierre anunciada: los servidores simplemente siguen encendidos.
Del despliegue original queda un solo servidor, el internacional alojado en Norteamérica. Corea cerró en diciembre de 2013, el sudeste asiático en octubre de 2014 —con transferencia de personajes al servidor internacional— y Europa quedó bloqueada por IP en mayo de 2018, cuando WarpPortal cortó todos sus servicios en la Unión Europea por el RGPD. Ese bloqueo sigue vigente: desde España y el resto de la UE no sólo no se juega, sino que ni siquiera se accede a la cuenta; desde Latinoamérica se entra sin problema. La población es testimonial: contra un pico histórico de más de nueve mil jugadores concurrentes en el lanzamiento de 2013, los conteos públicos actuales se mueven en el orden de la decena. La cifra real es algo mayor —muchos entran por el launcher propio y no por Steam—, pero el orden de magnitud es ese.
Para quién es (y para quién no)
Tiene sentido para quien sienta curiosidad arqueológica: fans del Ragnarok original que siempre quisieron ver cómo se veía Rune-Midgarts en tres dimensiones, coleccionistas de MMORPG raros, o gente que disfruta el leveo tranquilo en solitario con una banda sonora excelente de fondo. No cuesta nada probarlo, la curva inicial es amable y el mundo, aunque vacío, conserva el encanto estético de la serie. Como cápsula de tiempo, es de las más interesantes que quedan encendidas.
No es para quien busque un MMO vivo. Sin población no hay grupos, y sin grupos buena parte del contenido de mediados y finales del juego es directamente inaccesible; el que sí se alcanza arrastra crasheos y errores técnicos que nadie va a arreglar nunca, porque no queda nadie para arreglarlos. Tampoco hay economía real, ni gremios activos, ni motivo para invertir tiempo largo en un personaje. Entrá sabiendo eso: Ragnarok Online 2 no es un juego al que uno se muda, es un juego que se visita.