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Karos
Karos — cover
MMORPG de fantasía con PvP masivo

Karos

Galaxy Gate · Fantasía
EstadoLanzado
ModeloF2P
EspañolSólo interfaz
Plataformas

Sobre el juego

Karos es un MMORPG de fantasía coreano que lleva más de quince años en funcionamiento y tiene una obsesión declarada: el PvP. Lo desarrolló Galaxy Gate —el mismo estudio de Laghaim y Last Chaos— y hoy lo opera GameXP bajo el nombre Karos: Rebirth. Es gratuito, corre sólo en PC y su cliente está traducido a diez idiomas, español incluido. Quien entra hoy se encuentra con un juego de otra época: tab target, grind largo y gremios peleándose por castillos, sostenido por una comunidad chica pero muy fiel.

Un juego con demasiados nombres

La historia de Karos es casi un resumen del free to play occidental. Nació en Corea en 2009 como Rosh Online; llegó a Occidente como Karos Online de la mano de NHN/ijji y esa versión cerró en 2012; volvió como Karos Returns con GamesCampus, cambió de manos hacia RedFox Games en 2016 y ahí se apagó. La encarnación que sobrevivió es la de GameXP, publicada en Steam en diciembre de 2014 y todavía en operación. Conviene tenerlo presente al buscar información: buena parte de las guías y reseñas que circulan hablan de servidores que ya no existen.

El mundo de Karos conserva la estética de los MMORPG coreanos de finales de la década de 2000.

Cuatro razas, siete clases y el sistema Fletta

Se arranca eligiendo entre cuatro razas y siete clases que más adelante se ramifican en especializaciones, con el reparto clásico del género: aguante, daño cuerpo a cuerpo, distancia y magia de apoyo. El combate es tab target puro, con barra de habilidades y ninguna concesión a la acción moderna. El detalle que distingue a Karos es el sistema Fletta: los monstruos sueltan una energía que se acumula y se gasta en una segunda vía de progresión —reforzar estadísticas, encantar equipo y fabricar— paralela al nivel y al equipamiento. Dos personajes del mismo nivel pueden estar a mundos de distancia según cuánto Fletta hayan invertido. El detalle de razas y clases está en el sitio oficial.

El endgame es el PvP

Todo lo que Karos hace bien apunta al conflicto entre gremios. El final del recorrido son los asedios a castillos, el control de minas con recompensas para el gremio que las retiene, los campos de batalla y el PK abierto en zonas del mundo donde cualquiera puede atacarte. Hay mazmorras y laberintos para grupo chico, pero funcionan más como preparación que como destino. La consecuencia práctica es simple: en solitario el juego se hace cuesta arriba, y la diferencia entre pasarla bien o abandonar a la semana suele ser haber entrado a un gremio activo.

Los enfrentamientos masivos entre gremios son el verdadero contenido de alto nivel.

Qué se paga y qué no

Karos es free to play puro: el cliente es gratis tanto en Steam como en el launcher propio de GameXP, sin compra de entrada ni suscripción obligatoria. La monetización va por la tienda —estatus VIP, trajes, alas, mascotas, monturas transformables, materiales y ayudas de encantamiento—, más promociones tipo lotería y rondas de rates aumentados. Ahí está el punto de fricción: se defiende que ningún objeto suelto es abiertamente roto y que lo práctico se consigue jugando, pero una parte importante de la comunidad denuncia paygating, sobre todo alrededor del afilado de equipo y del PvP competitivo. La editora también vende un "ticket de amnistía" para limpiar la reputación negativa de la cuenta, algo que suele citarse como ejemplo de por dónde va la cosa. Con alrededor de un 65% de reseñas positivas en Steam, la tienda es la crítica que se repite con más constancia.

Estado actual

El juego está vivo y en operación continua. El sitio oficial publica novedades a diario —eventos, mantenimientos, subidas de rates, cosméticos y rebalanceos de habilidades—, pero conviene entender cómo crece: no por expansiones, sino por servidores nuevos. GameXP abre mundos frescos con frecuencia y fusiona los viejos para juntar población, un ciclo que le sienta bien al que empieza (todos arrancan de cero) y menos al veterano que ya vivió tres mudanzas. No hay roadmap público. La población es chica: en Steam se mueve en el orden de unos cientos de jugadores simultáneos, con un pico histórico de unos 3.500, a lo que hay que sumar el launcher propio, que no aparece en esa medición. En diciembre de 2023 se sumó además Karos Classic, una versión con tope de nivel 90, límite de afilado y sin autobattle, pensada para quien quiere el juego original sin años de parches encima.

Karos Classic recorta el tope de nivel y quita el autobattle para acercarse al juego original.

¿Para quién es?

Karos es para quien extraña el MMORPG coreano de finales de los 2000 y disfruta el conflicto de gremios: mundos hostiles, progresión larga, castillos que cambian de dueño y una comunidad reducida donde los nombres se conocen. También funciona como pieza de museo jugable, porque poco de lo que hace se sigue haciendo. No es para todos: los gráficos son de 2009 y se nota, las animaciones son duras, el grind es real y la tienda pesa lo suficiente como para que el PvP de élite quede lejos sin gastar. La ventaja es que averiguar de qué lado caés no cuesta nada: entrar es gratis, y el mejor momento para probarlo es el estreno de un servidor nuevo, con un gremio a mano.

Capturas

Artworks

Videos

Karos — Inception, tráiler oficial de GameXP

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