

Runes of Magic
Sobre el juego
Runes of Magic es un MMORPG de fantasía gratuito ambientado en Taborea, un mundo forjado por la palabra divina donde los héroes rastrean fragmentos de un lenguaje sagrado —las runas— mientras combaten criaturas extrañas y desentierran una historia larga y peligrosa. Lo desarrolló el estudio taiwanés Runewaker Entertainment y lo trajo a Occidente Gameforge (originalmente Frogster). Cuando llegó, en 2009, era una de las alternativas gratuitas más ambiciosas a World of Warcraft, del que toma prestado casi todo: la estética, el reparto de clases, el combate por teclas de acción y las profesiones de recolección y fabricación.
Qué lo distingue
Si sólo copiara la fórmula de Blizzard sería una nota al pie, pero tiene dos ideas propias que todavía lo sostienen. La primera es el sistema de clase dual: cada personaje combina una clase primaria y una secundaria, y de esa mezcla salen decenas de híbridos con habilidades cruzadas, lo que abre un espacio de personalización enorme para su época. La segunda es la vivienda de jugador: tu casa —y más adelante tu castillo— no es decorado, sino que otorga bonificaciones jugables reales. Entre ambas cosas, el juego premia experimentar con builds y volver seguido a tu base.
El modelo de negocio
Es free-to-play puro: no hay compra inicial ni suscripción, y todo el contenido es accesible sin pagar. El dinero entra por la tienda de objetos, que usa Diamonds como moneda premium comprada con dinero real (o con la billetera de Steam en esa versión). El problema, y hay que decirlo sin vueltas, es qué vende esa tienda: además de monturas, mascotas y cosméticos, ofrece potenciadores de progresión clave —piedras para mejorar equipo, reseteos de habilidades, pociones de experiencia, ampliaciones de inventario—, y el endgame competitivo empuja fuerte a gastar. Se puede jugar entero sin abrir la billetera, pero conviene entrar sabiendo que la tienda pesa cada vez más a medida que subís. Podés instalarlo y crear cuenta desde el sitio oficial de Gameforge o desde Steam.
Estado actual
El juego sigue operativo bajo Gameforge, en la rama de parches 7.4.x. Durante los últimos años recibió ajustes menores —reajustes de clases, un revamp de la curva de nivelado, nuevas instancias de tipo Mirrorworld/Timeless y los festivales estacionales rotativos—, pero la última gran expansión con contenido nuevo fue el Capítulo V — Fires of Shadowforge, de 2012. Desde entonces el desarrollo es esencialmente de mantenimiento. La población es pequeña y en declive, del orden de varios cientos de jugadores concurrentes, con los servidores alemanes como los más activos. En resumen: un mundo enorme y terminado hace más de una década, que se mantiene encendido más que crecer.
¿Para quién es?
Es un clásico F2P de la vieja escuela: enorme, anticuado y sostenido por quienes le tienen cariño. Le va a hablar sobre todo a quien busca nostalgia de theme-park MMO de finales de los 2000, disfruta de perderse en un sistema de clases profundo y no le molesta una interfaz y un apartado técnico que muestran su edad. No es la puerta de entrada al género en 2026 ni un juego con comunidad masiva: si querés servidores llenos, contenido nuevo constante o una economía que no premie el gasto, vas a chocar rápido con sus límites. Pero si te gustan los mundos viejos, densos y con personalidad —y entrás con expectativas realistas sobre la población y la tienda—, Taborea todavía tiene mucho para explorar.