

Tales of Wind
Sobre el juego
Tales of Wind es el MMORPG gratuito de móvil y PC que NEOCRAFT publicó en occidente en 2019 como versión global de Laplace M, el juego de X-Legend. No disimula de dónde viene: cel-shading anime, un mundo abierto de colores saturados y una progresión que mira a los MMOs asiáticos clásicos mucho antes que a cualquier cosa moderna. Se deja jugar en ratos cortos desde el teléfono, pero por debajo tiene el armado completo de gremios, arenas y mazmorras para el que quiera quedarse.
Cómo se juega
Se elige entre siete clases —Guerrero, Mago, Clérigo, Asesino, Samurái, Invocador y Twinstar— que a partir del nivel de promoción se ramifican en especializaciones como Berserker, Ninja o Piromante, así que la decisión inicial no cierra tanto el camino como parece. El combate es de acción: las habilidades se apuntan al piso y hay que moverse, aunque conviene saber de entrada que el auto-play se hace cargo de buena parte del grindeo diario, algo que para unos es comodidad y para otros directamente le saca la gracia. El detalle de clases, sistemas y eventos vive en el sitio oficial.
Lo que de verdad sostiene al juego es el contenido en grupo: mazmorras cooperativas, arenas PvP en tiempo real y guerras de gremio que ordenan la agenda de la semana. Alrededor hay una capa social muy marcada —mascotas, monturas, matrimonios— y un sistema de cartas que permite sellar monstruos y transformarse en ellos, coleccionable y bastante más central de lo que suena. Entrar en un gremio activo cambia la experiencia por completo: en solitario el juego se vuelve una lista de tareas, en grupo recupera el pulso.
Estado actual
El juego está vivo y con soporte activo. El hito grande fue Radiant Rebirth, lanzado el 27 de febrero de 2025 en móvil y PC: no es una secuela ni un servidor nuevo, sino un relanzamiento del mismo juego con la progresión conservada, gráficos rehechos a 60 FPS, animaciones e interfaz redibujadas, el tramo inicial reescrito para jugadores nuevos y una zona abisal submarina agregada. NEOCRAFT mantiene la página del relanzamiento como carta de presentación, y la cadencia posterior siguió con versiones numeradas, cartas nuevas y eventos de temporada bien entrado 2026.
Sobre población conviene ser prudente: NEOCRAFT declara más de 31 millones de instalaciones acumuladas, una cifra de marketing que no dice nada sobre cuánta gente juega hoy, y no hay telemetría pública confiable —el cliente de Steam quedó delisteado, así que ni siquiera queda el termómetro del contador de concurrentes—. Hay además una confusión fácil de hacer: desde fines de 2025, X-Legend, la desarrolladora original del IP, opera en Steam su propio Tales of Wind Online, con clase Dragon Blade, combate sin objetivo y reseñas mixtas. Es un cliente distinto al que administra NEOCRAFT: la marca quedó partida en dos operaciones paralelas y no comparten cuentas ni progreso.
Qué se paga y qué no
El modelo es free to play puro: la descarga es gratuita en Google Play, App Store, AppGallery y el launcher de PC de NEOCRAFT, y no hay suscripción ni compra de entrada. Todo el ingreso pasa por la tienda interna y el portal de recarga oficial, con la fórmula típica del MMO móvil asiático: más de mil cosméticos y trajes, mascotas, monturas, pases y eventos de temporada, y cajas y sistemas de tirada alrededor de las cartas de monstruo y del equipamiento. Un apunte práctico para PC: como el cliente de Steam ya no está listado, hoy se juega desde el launcher propio con una cuenta de NEOCRAFT.
Y acá viene el punto más criticado, que no tiene sentido esquivar: en PvP el poder sigue al gasto de forma casi lineal. Las reseñas y los propios jugadores coinciden en que un personaje con unos cien dólares mensuales encima aguanta y pega más que uno gratuito con el mismo tiempo invertido, y en arena eso se nota enseguida. El matiz importa: en PvE casual y contenido social el techo pesa muchísimo menos —se entra a grupos, se hacen mazmorras y se participa de los eventos sin poner un peso—, pero si tu plan es competir en el ranking, el juego te va a pedir la tarjeta.
Para quién es
Tales of Wind funciona bien para quien busca un MMORPG anime liviano y sociable, que se pueda llevar en el teléfono, con gremio, mazmorras y una comunidad con la que charlar, y que no le moleste que el auto-play resuelva la rutina diaria. Es una buena puerta de entrada al género y sale muy barato probarlo. No es para quien quiera un combate exigente, progresión sin atajos ni compras, o un PvP donde el resultado dependa de la habilidad: ahí las grietas del modelo aparecen rápido. Tampoco es un juego nuevo —tiene años encima, y Radiant Rebirth le renovó la piel más que los huesos—, así que la decisión honesta es bajarlo, jugar el tramo inicial rehecho y ver si la vuelta social te engancha antes de que aparezca la primera pared de gasto.