

Warhammer 40,000: Darktide
Sobre el juego
Warhammer 40.000: Darktide es un juego de acción cooperativa para cuatro jugadores desarrollado por Fatshark, el estudio sueco detrás de la saga Vermintide, que esta vez traslada su fórmula al universo grimdark de Warhammer 40.000. Encarnás a un recluta condenado al servicio de un Inquisidor —uno de los rechazados— enviado a la colosal ciudad-colmena de Tertium para purgar herejes y cultistas. No es un shooter de campaña con héroes: sos carne desechable del Imperio, y el juego no te deja olvidarlo.
Su corazón es la matanza de hordas: un cuerpo a cuerpo con mucho peso —bloqueos, empujones, esquivas, golpes que se sienten— fundido con un tiroteo igual de sólido. La gracia está en la mezcla y en la coordinación: las oleadas te desbordan si cada uno va por su lado, y los enemigos especiales —francotiradores, perros, artilleros, masas que te agarran— obligan a que el escuadrón se cubra y se comunique. El reflejo importa, pero el trabajo en equipo importa más.

Clases, armas y progresión
Elegís entre clases muy distintas —el Veterano de disparo a distancia, el Zelote fanático del cuerpo a cuerpo, el Psyker que fríe cabezas con poderes psíquicos y el gigantesco Ogryn, un tanque que arrasa— a las que Fatshark fue sumando operativos nuevos con el tiempo. Entre misión y misión progresás mejorando armas y talentos: cada clase tiene su propio árbol y su estilo, y buena parte de la vida útil del juego está en afinar una build y dominar un arsenal enorme. Las misiones se juegan a distintas dificultades, y las altas son un examen serio de coordinación.
Pero su carta más fuerte es la atmósfera. Darktide es una de las recreaciones más logradas del 40.000 en un videojuego: una colmena opresiva, sucia e industrial, con un diseño de sonido y arte que te mete de lleno en ese futuro sin esperanza. La ambientación no es decorado; es parte de lo que hace que valga la pena volver.

Qué se paga y qué no
Darktide es Buy to Play: se compra una vez y no tiene suscripción. La edición estándar ronda los USD 39,99 y la Imperial los USD 59,99 (suma Aquilas y cosméticos). Lo importante: todo el contenido jugable —misiones, modos, enemigos y eventos— llega gratis para todos; sólo algunas clases nuevas se ofrecen como DLC pago opcional. La monetización posterior es puramente cosmética: los Aquilas se compran con dinero real y se gastan en la tienda del Mourningstar (las Vestiduras del Comodoro), cuyo stock rota. No hay cajas de botín ni ventajas de pago. Además suele estar rebajado seguido y aparece en bundles con otros juegos de Fatshark y con Space Marine 2. Podés ver ediciones y precios en su página de Steam.
Estado actual
En 2026, Darktide está vivo y en soporte activo. Salió en PC el 30 de noviembre de 2022, llegó a Xbox Series X|S en 2023 y a PS5 el 3 de diciembre de 2024. El lanzamiento fue accidentado —problemas técnicos, progresión floja, crafteo a medias— pero una seguidilla de actualizaciones dio vuelta la percepción, sobre todo Unlocked and Loaded (septiembre de 2024), que rehízo la itemización con los sistemas de Maestría y Poder. Hoy figura en Steam como Mayormente positivas sobre unas 135.000 reseñas, con las recientes en positivo.
Fatshark mantiene una cadencia constante de contenido: el modo endgame Havoc, el modo Expediciones, eventos regulares y clases nuevas (Arbites y Hive Scum en 2025, Skitarii en 2026, con otra anunciada para ese año). La población sigue sana aunque fluctúa: tuvo un pico de unos 56.000 jugadores concurrentes en Steam a mediados de 2026 y suele moverse en torno a los 15.000 poco después. Es un juego que se puede empezar hoy sin sensación de llegar tarde.

¿Para quién es?
Darktide está pensado para jugarse en tanda con amigos, sesión tras sesión, más que como una campaña en solitario: si buscás una historia con principio y fin, no es lo tuyo. Brilla cuando cuatro personas se coordinan en dificultades altas y el gunplay y el cuerpo a cuerpo se sienten inmejorables. Lo malo, con honestidad: es repetitivo por diseño —hacés misiones parecidas para mejorar tu build—, la narrativa es apenas un marco y, aunque la progresión mejoró muchísimo desde el lanzamiento, sigue pidiendo horas. Si te gustan los shooters cooperativos exigentes y el universo de Warhammer 40.000 te atrae aunque sea un poco, es de lo mejor de su género. Si preferís jugar solo o esperás una campaña narrativa, mejor mirá otra cosa.