

SoulWorker
Sobre el juego
SoulWorker es un MMORPG de acción con estética anime en el que controlás a uno de los pocos adolescentes que despertaron poderes psíquicos después de la invasión de las criaturas del Vacío. El mundo quedó vaciado: ciudades en ruinas, calles sin gente y una campaña episódica que avanza mientras el grupo intenta entender qué pasó. La premisa es clásica del anime, pero la dirección de arte en cel-shading le da una identidad propia que sigue siendo, años después, su mejor carta.
Un personaje, un arma, un estilo
Acá no hay creación de clases ni árboles para replantear: elegís un personaje y con él vienen su arma —espada, pistolas, guadaña, guitarra, martillo, rifle— y un estilo de combate que no comparte con nadie. Cambiar de estilo significa subir otro personaje desde cero, así que la elección inicial pesa bastante más que en la mayoría de los MMO. El combate es de acción directa: combos rápidos, cancelaciones, esquives con timing y jefes cuyos patrones se aprenden de memoria antes de poder derrotarlos.
El contenido está armado alrededor de mazmorras instanciadas para hasta cuatro jugadores: más de cien escenarios y varios niveles de dificultad que reciclan los mismos mapas con jefes más exigentes. Entre corrida y corrida volvés a las ciudades refugio a mejorar equipo, y la historia se va desbloqueando por episodios. Es un bucle corto y legible que engancha durante las primeras decenas de horas; el problema aparece después, cuando el final de partida se reduce a repetir esas mismas mazmorras para farmear mejoras.
Qué se paga y qué no
SoulWorker es free to play puro: se descarga sin costo en Steam o desde el launcher VFUN de VALOFE, no hay cuota mensual ni compra de entrada, y la campaña completa está disponible desde el minuto uno. Los ingresos salen de la tienda de cash: sobre todo cosméticos en rotación (trajes, peinados, accesorios, mascotas), más expansiones de inventario y almacén, boosters de experiencia y de moneda, y keycards para abrir recompensas extra al terminar una mazmorra. En Steam hay además dos paquetes pagos: un Starter Pack que solo se compra una vez por cuenta y antes del nivel 25, y un Premium Pack de alrededor de 25 dólares con tickets de inventario, keycards y consumibles.
No se vende equipo directamente, pero los cosméticos se revenden entre jugadores por moneda del juego, así que la ventaja termina comprándose de manera indirecta. La queja histórica de la comunidad occidental, de todos modos, no es tanto qué se vende sino a qué precio: los valores están bastante por encima de los de las versiones japonesa y coreana. Nada de eso bloquea la campaña —se puede terminar sin gastar un peso—, pero la comodidad (espacio, velocidad de progreso, verse bien) está del lado de la tienda.
Cómo está el juego hoy
Está vivo, pero más en mantenimiento que en desarrollo. La versión occidental cambió de manos varias veces: los servidores de Norteamérica y Europa cerraron en abril de 2021 y el juego volvió poco después como servicio global montado sobre el cliente taiwanés; desde enero de 2024 lo opera VALOFE. Desde entonces el canal oficial de novedades publica casi exclusivamente avisos de mantenimiento, sin parches de contenido anunciados ni hoja de ruta pública, y el último personaje jugable nuevo —el noveno— llegó a la versión global en 2021.
La población acompaña ese ritmo: del pico de más de diez mil jugadores simultáneos en Steam durante el relanzamiento se pasó a poco más de un centenar de media, con caídas mes a mes. Las reseñas recientes están muy por debajo del acumulado positivo del juego, y las quejas se repiten: falta de contenido nuevo, optimización y la sensación de que el estudio puso sus recursos en otros proyectos de la franquicia. En la práctica eso significa que buena parte del recorrido se hace en solitario, no por elección sino porque no hay con quién agruparse.
¿Para quién es?
SoulWorker es una buena opción si buscás un hack and slash anime gratuito para jugar a tu ritmo, disfrutar de una dirección de arte que envejeció bien y de un combate que se siente sólido con las manos, sin esperar demasiado de la parte MMO. No lo es si querés un mundo poblado, contenido nuevo cada temporada o un final de partida que justifique quedarse. Cuesta lo que cuesta —nada—, y conviene entrar sabiendo que lo que hay hoy es, con casi total seguridad, lo que va a seguir habiendo dentro de un año.