Lost Ark fusiona doce servidores occidentales en cinco: el calendario y la letra chica

Amazon Games arranca el 26 de agosto la fusión que deja a Lost Ark con cinco servidores occidentales en lugar de doce. Qué se funde con qué, cómo quedan los rosters combinados y qué conviene resolver antes de la fecha.
Amazon Games confirmó la fusión de servidores más grande que vio Lost Ark en Occidente: doce servidores pasan a ser cinco entre el 26 de agosto y el 2 de septiembre. El recorte toca a NA East y EU Central por separado, y no es un trámite invisible: si tenés personajes en alguno de los mundos que desaparecen, hay varias cosas que conviene resolver antes de que baje la persiana.
Qué se funde con qué
La operación va en dos tandas. La primera, el 26 de agosto, mueve en NA East a Nineveh hacia Balthorr, a Luterra hacia Vairgrys y a Brelshaza hacia Thaemine. En EU Central, ese mismo día Ortuus pasa a Arcturus y Ratik a Elpon.
La segunda, el 2 de septiembre, remata el trabajo: Balthorr —ya con Nineveh adentro— se funde en Inanna, y Gienah se suma al Arcturus ampliado. Cuando termine, el mapa occidental queda con Inanna, Vairgrys y Thaemine en NA East y Elpon y Arcturus en EU Central. Los servidores involucrados en cada tanda estarán caídos durante el mantenimiento; Amazon dijo que los horarios exactos se publican más cerca de cada fecha en el aviso oficial del juego.
Cómo queda tu roster
Si todos tus personajes viven en uno solo de los servidores implicados, la mudanza es prácticamente automática: entrás al servidor nuevo y seguís. El caso delicado es el de quienes tienen roster en los dos mundos que se juntan, porque ahí los progresos se combinan siguiendo reglas por categoría —se queda el máximo, se suma, se hace unión o se reinicia, según el dato del que hablemos—. Todos los personajes pasan al almacenamiento universal de personajes, y tu personaje principal pasa a ser el de mayor nivel de objeto entre los dos rosters, te guste o no.
El resto de la letra chica: los espacios de personaje se reinician y las ampliaciones compradas vuelven como tickets; las monedas —cristales reales, oro y compañía— se suman y lo que exceda el tope va a parar al almacenamiento; las mascotas duplicadas sobreviven pero las monturas repetidas se deduplican con reembolso; en el bastión, las estructuras se suman y lo que sobra se descarta. Hay además dos detalles menores fáciles de pasar por alto: los puntos guardados de Bifrost se reinician y las instantáneas de crónica del personaje se vuelven a generar en el primer ingreso.
La lista de tareas antes del 26
Hay un plazo duro: el 19 de agosto vence la ventana para reclamar las recompensas de los eventos exprés que cierran antes de la fusión. Sumado a eso, conviene cerrar el Ark Pass y llevarse sus premios, retirar la experiencia acumulada en el campamento de entrenamiento, gastar la XP de cartas y —esto es lo más importante— vaciar la casa de subastas y cancelar los registros del intercambio de divisas. Lo que quede publicado se cancela solo y vuelve por correo, pero con una ventana de 30 días para reclamarlo: si no entrás en ese plazo, lo perdiste.
Menos mundos, más gente adentro
Una fusión de esta escala nunca es una buena noticia en sí misma —significa que sobraba capacidad—, pero en la práctica es lo que la versión occidental de Lost Ark necesitaba hace rato. Concentrar población arregla las cosas que se rompen cuando un servidor se vacía: encontrar grupo para las raids sin depender de amigos, un mercado con oferta real y precios menos delirantes, y contenido de mundo abierto que vuelve a sentirse habitado.
El costo es sentimental y logístico a la vez: se pierden nombres de mundos con los que mucha gente se identifica, y quien juega en dos servidores va a pasar un rato ordenando el desastre del roster combinado. Conviene tomarse en serio la lista de tareas: el 26 de agosto llega en menos de un mes y la mayoría de estos trámites no se pueden hacer después.
Fuentes
